Parro, en las vacaciones estaba muy aburrido, comiendo panchos como nadie.
Pero de repente vió una luz muy extraña, de hecho, era una nave espacial que aterrizó en su jardín, del cual bajó un señor con un traje muy cool.
El extraño señor que habitaba la nave, le dijo a Parro: “¿Tu eres Parro?, si lo eres, sube a la nave, sino vete al diablo”. Y Parro subió.
El Alien se sacó la máscara y le suplicó a Parro: “OH líder supremo, sálvanos de la perdición”. Parro, no lo entendió, pero igual dijo: “¿qué tengo hacer?”.
El hombre raro le dijo: “los subacunos están invadiendo nuestro planeta, tu debes luchar contra Goroc, o sea el rey enemigo, cuerpo a cuerpo, si tú ganas, tendremos paz eterna, si él gana, nos condenarán a muerte, OH, por favor sálvanos!!!”
Cuando llegaron, los estaban esperando, pero Parro hizo lo imposible, saltó, dio una mortal para atrás y a cada uno le dio 180 patadas. A toda velocidad, fueron al cuartel general del rey Goroc, el hombre extraño, le dijo: “él es nuestro salvador, señalando a Parro”, y el rey Goroc dijo: “bueno a luchar” y lucharon.
Parro saltó, se subió arriba del rey y le dio una piña en el ojo y éste se cayó. Parro dijo: “OH yea…” y también “3, 2, 1 ganador Parro”.
El Planeta se salvó y vivió en paz. Parro volvió a casa y dijo: “esa sí que fue una aventura”
FIN
Martín Bergter (7 años)


